Cómo quedar bien en San Valentín

Vaya por delante nuestra honestidad: no somos de San Valentín, peeeeeeero ¿a quién le amarga un bombón? No somos de tener marcado a fuego el día 14 de febrero en el calendario, ni es un día que nos haga especial ilusión. Nosotras somos de las que creemos que San Valentín es todos los días, cuando despiertas al lado de quien quieres o ves su nombre en la pantalla de tu móvil; ese pellizco es el verdadero San Valentín. Y eso no influye en el tiempo que lleves con tu persona, eso debe ser así forever and ever.

Así que en todo esto de San Valentín, entra la parte de demostración: el regalo. Que demostrar con un abrazo y un beso por la mañana es muy bonito, de acuerdo, pero cúrratelo, que no digan que tienes menos detalles que el salpicadero de un twingo. Los típico está muy bien, muy socorrida la planta baja de los grandes almacenes. Pero ¿y si añades “personalizar” a un regalo? Te vamos a contar nuestro secreto: lo mejor de personalizar algo es pensar, crear e imaginar la cara de esa persona cuando descubra una sorpresa que se ha hecho para él o ella.

Teniendo claro esto, te damos algunas ideas; Lo celebres cuando lo celebres, piensa en la persona por encima de todo. Por ejemplo, si a tu persona le flipan las tiendas de papelería: cómprale unos bolis nuevos; te parecerá una tontería, pero como amantes de la papelería que somos, te podemos asegurar que esos detalles hacen una ilusión increíble. Cómprale una libreta para apuntar ideas, sueños, viajes…

Siempre hay ideas que no fallan: un libro, un disco, una foto de un momento especial… eso sí: ¡que todo vaya firmado! Una dedicatoria bonita se unirá a ese recuerdo estupendo y siempre es un plus, sea San Valentín o cualquier otro evento.

También puedes recurrir a lo típico: las flores y los bombones, te proponemos algo… ¿y si cambias las flores por un ramo de paniculata en un macetero de yute? ¿y si en vez de bombones, te curras tú un postre? Vale, que igual no eres un chef experimentado, pero créenos cuando te decimos que las cosas hechas por ti saben mejor (hasta un bizcocho que parezca una tortilla de patata). No hace falta que te compres el molde de corazón y lo decores hasta que haya más azúcar en el ambiente que en el propio pastel, pero si no sueles cocinar, hacer algo a tu pareja, ya es un regalazo.

¿O es que lo que tú querías era hacerle un #personaliregalo y no te ha dado tiempo? Si es así, envíanos un mail y te haremos un vale de regalo que mandaremos a tu persona favorita el día 14 o bien te lo enviaremos a ti para que se lo regales junto con un “no es que se me haya olvidado cariño, es que no he tenido tiempo”. Seguro que le sacas una sonrisa, te echamos una mano y quedas fetén.

Y si nada de esto te convence puedes hacer algo muchísimo más simple: enciende una vela (o más) a la hora de cenar, apaga la tele -que no echan nada- y deja el móvil boca abajo; la persona más importante está delante de ti. Pon algo de música y verás cómo veis todo de otra manera, aunque estéis cenando una ensalada de sobras, macarrones secos de por la mañana o una tortilla francesa.

 

¡Feliz y amoroso fin de semana!

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